TÚ QUIERES SER ALEGRÍA
P. Mariano de Blass, L.C.
Tú quieres ser alegría, la fe te dé nuestra felicidad, la tristeza amarga y desesperanzada no es cristiana. La amargura y el desaliento tienen otro dueño. Nuestra tristeza y amargura son las cadenas que nos tienen amarrados al demonio.
A Ti te gusta abrir jaulas, quitar cadenas, abrir puertas de cárceles, tender puentes en el abismo. ¡Qué bien lo expresó aquella alma al exclamar: “He encontrado a Cristo y por tanto la alegría de vivir!”. Haz, Señor, que lo podamos decir cada uno de nosotros.Te he encontrado a Ti, y por tanto, la alegría de vivir.
A qué poco saben las cosas materiales a tu lado, oh, Cristo. A qué poco sabe el mosto, la cerveza… al lado de Cristo. Como locos, como tontos, muchos buscan en cualquier sitio menos en Cristo. Con tal de que no sea Él, cualquier senda es buena, aunque lleve al infierno.
¿Qué les has hecho, Señor, para que te odien con odio infernal y te rechacen con todas sus fuerzas? ¿Por haberles amado, por haberles dado la vida, por haberles prometido el cielo, por haber muerto crucificado por ellos? Nunca un amor tan grande, nunca una ingratitud tan sin nombre.
¿Acaso el dinero les ha hecho felices? ¿Acaso la borrachera de placer de sus pasiones? ¿O tal vez el alcohol tomado con desenfreno? Son cualquier cosa menos felices, aunque digan que lo son, aunque sigan proclamando que sin Dios les va mejor. Se mueren de sed junto a la fuente y de frío junto a la hoguera.
¿Dónde está la alegría de vivir, donde la fuente de aguas vivas?
Déjenme ir porque me muero de sed. Tú eres la alegría de vivir.
7 comentarios
Muy cierto sin cristo no somos nada..!
Muchas Bendiciones