San Juan Diego: El inicio

Publicadas en 05 de diciembre, 2021

El 9 de diciembre de 2021 arranca el novenario de 9 años para iniciar posteriormente el año jubilar de los 500 años de las apariciones de Santa María de Guadalupe en el Tepeyac. Ese mismo día, 9 de diciembre, celebramos en la Iglesia a san Juan Diego Cuautlatoatzin y quiero proponerte lo siguiente: conocer más acerca del primer indígena canonizado de este Continente. En este y en los siguientes artículos conoceremos juntos, un poco más sobre la vida y virtudes de san Juan Diego, el vidente privilegiado en las apariciones de Santa María de Guadalupe.

La historia no siempre ha sido justa con tan grande santo, ya que en muchas ocasiones y por muchas personas sólo se le ha tenido como el “mandadero” de la Virgen y Fray Juan de Zumárraga, como si fuera el “ve para allá”, “ve para acá”, “haz esto” o “haz lo otro, por que yo digo”. Pero nada más lejano que esto.

Juan Diego se distingue por tantas virtudes, que ya iremos destacando poco a poco. Ser elegido por Dios para este acontecimiento de 1531 no es algo que se redujo a cuatro días ni a poco más de 16 años que vivió junto a la ermita. Su labor fue trascendental y el por qué Juan Diego, solo Dios lo sabe.

Juan Diego, ahora, sigue intercediendo por los amadores de Santa María de Guadalupe, los que la buscan e invocan. Él continua siendo el mensajero quien, con sus flores, nos sigue trayendo la verdad de Dios para ser sembrada en nuestros corazones.

Juan Diego era de origen Chichimeca. Chichimeca, es una palabra nahuatl que significa “bárbaro”. Los diferentes pueblos veían a estos hombres del Norte sin cultura, extremadamente agresivos, guerreros y feroces. Dicen algunos autores que a los mismos aztecas se les dificultaba someterlos, eran tan veloces que superaban a los mismos caballos; esto los hacia más eficientes en la batalla.

Pero poco a poco fueron bajando hacia al centro de México y entablaron batalla con los Toltecas; guerrearon por mucho tiempo. En estas guerras hubo un intercambio de dominios, ya que militarmente los Chichimecas vencieron a los Toltecas, pero culturalmente, los Toltecas dominaron a los Chichimecas. Esto sucedió más adelante con los Aztecas. A este proceso se le llama Toltequización.

Aprendieron la cultura Tolteca y se mezclaron, de modo que, en el territorio de Texcoco, territorio de mentalidad Tolteca, había asentamientos chichimecas toltequizados. Así podemos comprender mejor, por qué Juan Diego aprendió de la alta escuela.

No olvidemos que los sabios llamados Tlamatinimes-Toltecas ya habían llegado a la concepción de la existencia de un solo dios por quien se vive.

Juan Diego, entonces, era Chichimeca, de mentalidad Tolteca, pues el nació en el barrio de Tlayacac, en Cuauhtitlan, alrededor del año de 1474. Cuauhtitlan pertenecia a Texcoco, en las escuelas toltecas se enseñaban oficios, matemáticas, guerra, religión, etc.

Su nombre era Cuauhtlatouac, Cuau= águila, tlatouac= hablar. Su nombre significa: “águila que habla” o “el que habla como águila”.

A los adultos se les agregaba el sufijo TZIN, que se traduce “ito”, pero en un nombre o título es un reverencial que se traduciría como “digno u “honroso”. Cuautlatoatzin= el águila que habla cosas dignas o divinas.

Juan Diego se dedicaba al cultivo de la tierra. En aquel entonces, entre los indígenas, las tierras no eran de una sola persona, sino pertenecían al clan o a la familia y por ser de la familia podían tener tierras en varias partes, no solo en una. Por ejemplo, Juan Diego y su familia tenían tierras en Cuahtitlan y en Tulpetlac. Por lo mismo, durante un tiempo podía vivir en un lugar como en otro para trabajar la tierra.

Juan Diego vivió prácticamente como pagano prácticamente por 50 años. Sus últimos 25 años los vivió como converso a la religión cristiana.

Según, quienes atestiguaron en 1666 sobre la vida de Juan Diego, afirmaron que él ya vivía de una manera digna y ejemplar desde antes del bautismo.

Cuautlatoatzin sufrió las consecuencias de la conquista. A la llegada de los españoles, Juan Diego tendría cerca de 46 años de edad. Él fue parte de toda la gran depresión, pues pertenecía al imperio Azteca.

Los 12 frailes franciscanos llegaron a México en 1524 y comenzaron la obra evangelizadora. Uno de ellos, quizá mas conocido por nosotros, Fray Toribio de Benavente “Motolina”, quizá fue quien lo bautizó.

Una vez que los frailes llegaron a México empezaron a aprender el náhuatl, junto con Pedro de Gante, que había llegado un año antes, y exploraron los diferentes lugares que comprendían las cercanías del gran islote, para evangelizar.

Algunos historiadores ubican el bautismo de Juan Diego en 1524, otros en 1525.

Cuautlatoatzin = pasó a Juan Diego

Malitzin= a María Lucia

Tezoquitl= a Juan Bernardino

Juan Diego estuvo casado con María Lucia, viviendo en Cuautitlan. Después se fueron a vivir a Tulpetlac, a la tierra paterna de María. Sin embargo, en ese lugar, cerca del lago de texcoco, Juan Diego tenía tierras de la familia que cuidaba el tío Juan Bernardino. Y así comenzará la historia de las apariciones de Santa María de Guadalupe en el cerro del Tepeyac. María Lucía murió en el año de 1529.

Para 1531, Juan Diego era viudo y acudía solo a Misa y al catecismo a Tlatelolco, pues Tulpetlac pertenecía territorialmente a esta ciudad dentro del gran Islote en el lago de Texcoco.

P. Roberto Figueroa 

 

Utiliza el código BLGUADALUPE y obtén un 10% de descuento en toda la colección Virgen de Guadalupe

Más publicaciones

0 comentarios

Déjanos tu comentario

Buscar productos en nuestro sitio